Durante el embarazo es normal que aumente el flujo vaginal. El flujo saludable suele ser claro o blanco lechoso, delgado y sin mal olor. Sin embargo, cuando aparece mal olor, picazón, ardor, dolor al orinar, flujo amarillo, verde, grisáceo, grumoso o sangrado, ya no debe asumirse como “algo normal del embarazo”: puede tratarse de una infección vaginal que necesita evaluación médica.
¿Por qué son importantes las infecciones vaginales en el embarazo?
Las infecciones vaginales no deben generar pánico, pero tampoco deben ignorarse. Algunas solo causan molestias locales, como picazón o ardor; otras pueden asociarse a complicaciones como ruptura prematura de membranas, parto prematuro, infección intraamniótica o endometritis posparto, especialmente cuando se trata de vaginosis bacteriana sintomática.
La clave está en diagnosticar bien y tratar de forma segura. En el embarazo no se recomienda automedicarse, porque no todos los óvulos, cremas o pastillas son adecuados para la gestante ni para el bebé.

Infecciones vaginales más frecuentes durante el embarazo
| Tipo de infección | Síntomas orientativos | Riesgos reales | Manejo seguro |
| Candidiasis vaginal | Picazón intensa, ardor, enrojecimiento, flujo blanco grumoso tipo “requesón”, generalmente sin mal olor | Suele causar mucha molestia local. Debe confirmarse porque puede confundirse con otras infecciones | En embarazo se recomiendan antifúngicos azólicos tópicos por 7 días. El fluconazol oral de 150 mg no debe usarse en gestantes por posible asociación con aborto espontáneo y anomalías congénitas. |
| Vaginosis bacteriana | Flujo grisáceo o blanco, olor a pescado, a veces sin picazón intensa | Se ha asociado con ruptura prematura de membranas, parto prematuro, infección intraamniótica y endometritis posparto | Debe tratarse si es sintomática. Se utilizan esquemas indicados por el ginecólogo, como metronidazol o clindamicina según el caso. |
| Tricomoniasis | Flujo amarillo-verdoso, espumoso, mal olor, ardor, dolor con relaciones o al orinar | Se asocia con ruptura prematura de membranas, parto prematuro y recién nacidos pequeños para la edad gestacional | Requiere tratamiento médico y manejo de la pareja para evitar reinfección. Se recomienda evitar relaciones hasta completar tratamiento y resolución de síntomas. |
Señales de alerta: cuándo consultar de inmediato
Una gestante debe acudir a evaluación si presenta:
- Flujo con mal olor intenso.
- Flujo amarillo, verde, gris o con aspecto purulento.
- Picazón, ardor o dolor vulvovaginal.
- Dolor al orinar.
- Sangrado vaginal.
- Dolor pélvico o abdominal persistente.
- Fiebre.
- Pérdida de líquido claro.
- Contracciones antes de tiempo.
- Disminución marcada de movimientos del bebé.

Lo que NO debe hacerse durante el embarazo
Durante el embarazo, evitar:
- Lavados vaginales internos.
- Duchas vaginales.
- Óvulos o cremas sin evaluación médica.
- Fluconazol oral sin indicación.
- Ácido bórico intravaginal.
- Remedios caseros dentro de la vagina.
- Usar antibióticos “por si acaso”.
- Tener relaciones sin protección si hay sospecha de infección de transmisión sexual.
Las duchas vaginales no se recomiendan porque pueden aumentar el riesgo de infecciones y recaídas; además, el ácido bórico intravaginal debe evitarse en embarazo por falta de datos suficientes de seguridad.
Flujo normal vs. flujo de alarma en el embarazo
Durante el embarazo puede aumentar el flujo vaginal por cambios hormonales. Este flujo normal suele ser blanco o transparente, ligero, sin mal olor y sin picazón. Pero debe evaluarse si cambia de color, huele mal, causa ardor, dolor o picazón. El NHS recomienda consultar si el flujo huele extraño, es verde o amarillo, se acompaña de picazón/dolor vaginal o dolor al orinar.

| Flujo probablemente normal | Flujo que requiere evaluación |
| Blanco o transparente | Amarillo, verde, grisáceo o con sangre |
| Sin mal olor | Olor fuerte o “a pescado” |
| Sin ardor ni picazón | Picazón, ardor, dolor vulvar |
| Aumenta progresivamente | Aparece de forma brusca o con dolor |
| No moja la ropa como agua | Líquido claro abundante: descartar pérdida de líquido amniótico |
¿Cómo debe ser el manejo seguro?
El manejo seguro empieza con una evaluación ginecológica. No basta con mirar el color del flujo: muchas infecciones se parecen entre sí. Lo ideal es valorar síntomas, examen clínico, pH vaginal, microscopía o pruebas específicas según el caso.
El tratamiento debe elegirse según el diagnóstico:
- Candidiasis: tratamiento vaginal tópico seguro para embarazo.
- Vaginosis bacteriana: antibiótico indicado por el ginecólogo si hay síntomas.
- Tricomoniasis: tratamiento de la paciente y de la pareja.
También es importante evitar relaciones sexuales hasta completar el tratamiento cuando se trata de infecciones de transmisión sexual, y realizar control posterior si los síntomas persisten o reaparecen.
En nuestra consulta, evaluamos cada caso de manera individual para indicar un tratamiento seguro durante el embarazo. Si existe sospecha de vaginosis bacteriana o infección mixta, especialmente cuando hay flujo con mal olor, ardor o irritación, el ginecólogo puede sugerir CLINDAMIZOL DUO®.
Cuando predominan síntomas externos como picazón, enrojecimiento o ardor vulvar asociados a candidiasis, puede indicarse NISTAVAXX® crema como apoyo local y NISTAVAG® CREMA para la zona vulvar.
Además, para la higiene íntima externa diaria, GYNEBON® NEUTRO puede recomendarse en gestantes con piel sensible o irritación frecuente. Es importante recordar que estos productos no deben usarse todos juntos ni por automedicación; la elección depende de los síntomas, la edad gestacional y la evaluación médica. En el embarazo, el mejor tratamiento es el más seguro, específico y adecuado para cuidar a la mamá y al bebé.

Recomendaciones para prevenir recaídas
- Usar ropa interior de algodón.
- Evitar ropa muy ajustada por tiempos prolongados.
- No usar jabones perfumados en la zona íntima.
- No realizar lavados internos.
- Secar bien la zona vulvar.
- Usar preservativo si hay riesgo de ITS.
- Tratar a la pareja cuando corresponda.
- No suspender el tratamiento antes de tiempo.
- Acudir a controles prenatales.
Mensaje de tu ginecólogo
Una infección vaginal durante el embarazo no siempre significa peligro, pero sí requiere cuidado. El error más común es automedicarse con óvulos, cremas o pastillas que pueden no ser adecuados para la gestación. El mejor manejo es simple: consultar, confirmar el diagnóstico y usar un tratamiento seguro para la mamá y el bebé.





